El Entrenamiento por Potencia (4/4)

La utilidad de un sensor de potencia en competición es muy distinta en  función del tipo de competición de que se trate, pero siempre, siempre  es útil.
La pregunta de si compensa llevarlo en competición a pesar de los pocos gramos de peso que añade al conjunto surge con frecuencia en conversaciones y foros, y mi respuesta es siempre la misma: ¡sin lugar a dudas sí! La ventaja que vamos a obtener con el sensor es muy distinta en función del tipo de competición en la que participemos. A efectos prácticos, existen dos categorías: pruebas contrarreloj y pruebas con salida masiva en las que está permitido ir a rueda.

Pruebas contra el crono
En las pruebas contrarreloj la forma de utilizar el sensor de potencia es evidente: nos marcará la intensidad que debemos intentar mantener para obtener el mejor resultado posible. Esta intensidad la habremos determinado en base a nuestros tests y entrenamientos previos y en función del perfil de la prueba. El caso más claro seria una contrarreloj de 40km llana, donde deberemos intentar mantener nuestro FTP o Umbral Funcional, y lo mas importante, evitaremos pasarnos de rosca durante los primeros minutos, algo que puedo aseguraros que ocurre en el 99,99% de los casos.

Para distancias más largas o más cortas la regla que suele aplicarse es de una disminución-aumento del 5% en potencia, cada vez que se dobla la distancia. Así pues si nuestro FTP es de 300w, debemos intentar mantener esa potencia en una crono de 40km, 315w o más en una de 20km, y 285w en una de 80km. De todos modos como cualquier norma genérica, debe corroborarse con la experiencia y adaptarse a las características de cada individuo.

Lo normal es que los circuitos no sean completamente llanos, y en este caso la cosa se complica un poco, ya que la estrategia más rápida no es la potencia constante, sino aplicar mas potencia en los tramos desfavorables (contra el viento o cuesta arriba) y menos en los favorables. Sobre esto hay complicados modelos matemáticos, que se escapan del alcance de este artículo, basta decir que tras unas semanas de entrenar con nuestro sensor y aplicando el sentido común seremos capaces de dosificar nuestro esfuerzo mucho mejor que antes.

Pruebas en línea
En pruebas de salida masiva en las que se circula en pelotón la táctica y la inteligencia juegan un papel fundamental y el uso del sensor de potencia cambia radicalmente. Puesto que perder la estela de un grupo generalmente significa perder toda opción, el regular la intensidad en base a los vatios que sabemos que podemos mantener no es lo más acertado. Si vemos que el grupo con el que queremos estar ataca una subida más fuerte de lo que podemos subirla, lo único que podemos hacer es apretar los dientes y esperar ser capaces de hacer nueva marca personal.

Según esto parece que el sensor sería inútil en este tipo de pruebas, pero su utilidad no viene durante, sino después, ya que nos servirá para analizar los requerimientos de la competición y afinar el entrenamiento para la próxima. Si por ejemplo, nos hemos quedado en un repecho de cinco minutos subiéndolo a 400w, podemos calcular qué potencia hubiésemos necesitado para aguantar ese ritmo y enfocar nuestros entrenamientos para lograrlo.

Más información: www.planetatri.com
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