El Entrenamiento por Potencia (1/4)

Colgándome a la labor de difusión de la tienda de ciclismo española Tamalpais, quiero publicar una serie de cuatro artículos sobre el entrenamiento por potencia. En esta primera entrega, el autor -Álvaro Velázquez (www.planetatri.com)- explica los conceptos básicos relacionados con el método de entrenamiento más fiable que conocemos para el ciclismo.

 

 

 

Nadie ha podido permanecer ajeno a la irrupción de este nuevo concepto, la inmensa mayoría de los debates sobre cómo mejorar el rendimiento en el ciclismo durante los últimos años han girado alrededor de él, y probablemente no ha tenido lugar ni un sólo evento relacionado con el rendimiento ciclista que no girase en torno al entrenamiento por potencia.

Lo más probable es que si estás leyendo este artículo es porque consideras la posibilida de adquirir un sensor de potencia; o quizás ya tienes uno y estás tratando de averiguar cómo sacarle el máximo partido.

Conceptos básicos
El problema del entrenamiento por potencia es que a pesar de que todos hablamos de ello con soltura, la mayoría no tiene nada claro en que consiste, así que en este primer capítulo me limitaré a explicar los conceptos básicos. Probablemente sea demasiado elemental para algunos, pero creo que a la mayoría le vendrá bien como punto de partida.

Cualquier actividad física requiere que llevemos a cabo un trabajo. Subir un tramo de escaleras, pedalear hasta la panadería o montar un mueble del Ikea, requieren una cantidad determinada de trabajo. El trabajo se mide en julios, y subir el mismo tramo de escaleras siempre requiere el mismo numero de julios.
Julios y vatios
A nadie se le escapa que subir el mismo tramo de escaleras corriendo supone mucho mas esfuerzo que hacerlo andando a pesar de que la cantidad de trabajo realizada es exactamente la misma. La diferencia está en que hemos realizado el mismo trabajo en menos tiempo, y eso es exactamente lo que representa la potencia. El ritmo al que realizamos trabajo, o lo que es lo mismo, cuanto trabajo realizamos por unidad de tiempo. La potencia se mide en vatios y un vatio equivale a un julio por segundo.

Como ciclistas, nuestro objetivo es ser capaces de realizar el trabajo necesario para completar el recorrido de nuestra competición (o partes de ella) en el menor tiempo posible. O lo que es lo mismo; si realizamos el mismo trabajo en menos tiempo estaremos generando mas potencia. También podemos tratar de reducir el trabajo necesario para completar el recorrido pero de eso hablaremos en otro capítulo.

Así que una vez que tenemos claro que lo que nos hace mas rápidos sobre la bici es la capacidad de generar y mantener una potencia determinada, es lógico pensar que la forma mas eficiente de entrenar es sabiendo cuantos vatios estamos produciendo en cada momento y durante cuanto tiempo somos capaces de mantenerlos.

Por tanto, entrenar por potencia no es más que utilizar como unidad de medida para el control y la planificación del entrenamiento  precisamente aquello que queremos maximizar: los vatios que somos capaces de producir.
En el próximo artículo se repasarán los métodos que se han empleado tradicionalmente para controlar el entrenamiento y por qué el entrenamiento por potencia es superior a todos ellos y puede ayudarnos a mejorar.

Álvaro Velázquez es triatleta y experto en entrenamiento por potencia: www.planetatri.com