Comparativa aro 26, doble 26 y 29: Mitos y Verdades

Muchos se ha dicho sobre la nueva tendencia que se ha impuesto en el mercado con la aparición de las bicicletas de aro 29: desde que son solo un modelo diferente sin prestación alguna más que sus símiles de 26, o hasta aquellos que advierten que están sentenciando a una pronto extinción a sus contemporáneas 26.

Por eso, luego de probar minuciosamente tanto aro 26 doble , como 29 rígida, más la experiencia de haber corrido más de diez años arriba de una bicicleta aro 26 rígida, personalmente he podido desvelar varios mitos a la vez de corroborar algunas apreciaciones técnicas. La mayor verdad que he podido comprobar luego de probar estos tres tipos,  es que es el piloto el que hace que una bicicleta sea más rápida y eficiente, y no al revés.

Lo importante de la discusión a mi entender, es comprender las diferencias, ventajas y desventajas de cada modelo de bicis que hay hoy en día en el mercado, de modo de tener una bicicleta de calce perfecto a la medida del piloto, así podremos contar con una máquina que amplifique nuestras destrezas, o minimice nuestra debilidades.

Los hechos

Es evidente que las bicicletas aro 29 son más grandes que las 26, y por lo tanto, más pesadas. La geometría también cambia: la  diferencia entre el alto de manillar y asiento es menor que en la aro 26, lo que requiere una menor flexión del tronco. Por lo general, las 29 poseen menor slooping. Al tener ruedas más grandes, nos vemos obligados a modificar las palancas (bielas) y/o disminuir el desarrollo (platos), para así de ese modo poder mantener la cadencia de pedaleo a la cual estamos acostumbrados . También nos vemos obligados a usar un manillar más ancho, para poder compensar el mayor diámetro de la rueda y mantener la maniobrabilidad.

Inercia y Aceleración

Por tener una rueda de mayor diámetro, por un efecto físico y de generación de menor turbulencia asociada al rodar de la rueda (en el caso de la 29), la aro 29 requiere menor energía para mantener esta inercia en el rodar de la bici, y esta diferencia se incrementa  mientras mayor es la velocidad, o sea, mayor es la economía energética respecto a la 26. (Imagínense solo ir a  30km/hr en una bici de niños: la cantidad de revoluciones por minuto necesaria  –cadencia- que se requeriría y la turbulencia que generaría la rueda chica).  Por lo tanto, mi conclusión es que mientras más rápido vamos, más eficiente es la 29 respecto a la 26, en consecuencia, si buscamos una MTB para hacer ruta, o caminos anchos, planos, mi recomendación es 29.

Por el contrario, partiendo de velocidad cero, la energía necesaria para generar velocidad es mayor en la 29 respecto a la 26, por lo tanto más lenta en los arranques desde cero. Eso, si agregamos un piloto con pocas cualidades de potencia explosiva, contribuiría a incrementar una desventaja –lentitud en aceleración- , si escogiéramos la 29. Así, en un circuito trabado, con curvas cerradas, donde muchas veces hay que frenar en seco, la bici 26 es más eficiente. Del mismo modo, si consideramos el inicio de una carrera como un momento prioritario y queremos maximizar nuestra performance, la 26 es lejos la opción. En consecuencia, al momento de elegir, tenemos considerar nuestras capacidades de aceleración (potencia) así como el tipo de terreno donde usaremos la máquina.

Pasando lo obstáculos

Podemos imaginar la bicicleta de aro 29 como un tractor; y los tractores son usados para pasar por dónde sea. El mayor diámetro de la rueda, hace que para la 29 los obstáculos (piedras, raíces, saltos, etc) sean más pequeños, ósea, más fácil sortearlos. Estos obstáculos disminuyen en tamaño en la misma proporción que la proporción entre las ruedas 26 y 29; lo que en la mayoría de los casos supone una ventaja. Bajadas rápidas , con rocas u otros obstáculos, sin curvas, sin desaceleraciones, la 29 es efectivamente más performante que la 26.
Por el contrario, por el simple hecho de ser más grande, la maniobrabilidad de la 29 es menor que la 26. Ósea, doblar es mucho más fácil con la 26, y mientras más cerradas y lentas las curvas, mayor eficacia de la 26 respecto a la 29.

Una cuestión de proporcionalidad

Cuando buscamos un calzado para una ocasión especial, como una fiesta de gala, o un evento deportivo tipo maratón, somos muy minuciosos a la hora de un calce perfecto, comodidad, rendimiento o estética. Con la bicicleta debería ser exactamente lo mismo, más hoy día que tenemos todas estas alternativas entre dobles , rígidas, 26 y 29. Un tema fundamental a la hora de elegir es la altura del piloto, mientras más alto, más cómoda  y eficiente sería la 29, solo por un tema de proporciones. Así, a pilotos sobre el metro 85 deberían probar primero que nada una 29. Para pilotos de menos de un metro 70, a menos que tenga mucha fuerza, recomiendo la 26 sobre la 29. Y eso se puede comprobar en el circuito mundial: los corredores más altos son los que prefieren más la 29; mientras que los más pequeños en estatura se quedan con las 26. Por lo tanto , si estas en el medio, estás en un dilema…

Conclusiones

El primer paso antes de elegir una bici dentro de toda esta gama que hay en el mercado, es tener claridad sobre nuestras propias destrezas y debilidades en la conducción y rendimiento sobre la bici. Luego, considerar para qué y dónde (tipo de terreno) vamos a usar nuestra máquina. La decisión de rodar sobre una u otra  debería ser tomada en base criterios netamente técnicos y no en relación a tendencias, opiniones o modas que dicten el mercado, las revistas, los amigos o los profesionales. Debemos considerar que todos somos individuos diferentes, y para cada uno hay un modelo que calza mejor que otro.

En el último campeonato Panamericano me decidí por la doble 26 en vez de la 29. Esta decisión la tome en base a números (tiempos por vuelta) y a sensaciones personales. La vuelta más rápida la hice en la 26 doble, por otro lado, la partida era un momento prioritario de la carrera y quise maximizar mis posibilidades en ese momento con la 26.Por el contrario, el fin de semana anterior, me incliné por la 29 ya que el circuito era muy rápido, con pocos cambios de ritmo y aceleraciones/desaceleraciones. En ambos casos, el tipo de terreno determinó la elección. No todos tiene el privilegio de contar con ambos modelos, por lo cual si sabemos desde antes estas cuestiones, nuestra elección será mucho más adecuada en relación a potenciar nuestras aptitudes, o minimizar nuestras falencias.

El año pasado en el mundial de XCO en Champery, Suiza, ocurrió que por primera vez en la historia un piloto se coronaba campeón mundial arriba de una 29 (y doble). Este año, la primera fecha de la Copa del mundo en Sudáfrica daba como ganador al suizo Nino Schurter, montado sobre ruedas 27.5. Y este último domingo, Absalon se llevaba la fecha en Houffalize, en la clásica 26 rígida. Sin duda que existen muchas alternativas en el mercado, mas ninguna predomina sobre otra.

Por Cristóbal Silva
Fuente:
Web cristobalsilva.cl

Cristóbal Silva, Campeón Nacional MTB XCO 2012, 8vo en Panamericano de Puebla, México.