Cómo hacer tus propias barritas energéticas

Ya sabes como preparar tu propia bebida energética. En este artículo,  Gonzalo Vilaseca nos muestra como podemos preparar unas excelentes barritas energéticas.
En efecto, hacer una barrita energética en casa es posible. Lo único que necesitas es reunir una serie de ingredientes, tener algo de paciencia y algunos utensilios de cocina. El resultado merece la pena, ya que además de ahorrarte unos cuantos pesos, la satisfacción personal que se alcanza con este tipo de “manualidades” no tiene precio.

 INGREDIENTES NECESARIOS:

Copos de   avena  250g
Mantequilla 100g
Azúcar moreno 60g
Nueces 20g
Frutos rojos 50g
Miel Un par de cucharadas

LA RECETA:
1. Fundir la mantequilla en una sartén. Añadir el azúcar moreno y la miel, mezclar hasta que forme una pasta.

2. Añadir los copos de avena poco a poco y mezclarlo hasta que quede homogéneo. Retirarlo del fuego. Añadir una pizca de sal y mezclar.

3. Añadir las nueces y frutos rojos y mezclar.

4. Verterlo en una fuente previamente untada con una ligera capa de mantequilla (para que no se pegue la pasta de las barritas).

5. Con la ayuda de una cuchara prensar bien la mezcla hasta que quede compacta.

6. Cocerlo al horno 25 minutos a 170º. Vigilar por si acaso y sacarlo cuando haya cogido un color marrón dorado. Dejar enfriar unos minutos y cortarlo en porciones dentro de la misma fuente.

7. Cubrir la fuente y dejarlo enfriar del todo.

Si se quiere que las barritas queden más crujientes hay que cocerlas unos 18 min a 220º. En la mezcla se pueden añadir otros frutos secos o incluso plátano troceado. En función de tus preferencias, puedes probar de añadir diferentes ingredientes a la base de copos de avena.

El resultado es realmente gratificante. Una barrita con buen sabor, textura más o menos crujiente según el proceso de cocción y totalmente naturales. El precio es realmente ínfimo en comparación a comprar las barras sueltas, ya que con esta receta obtienes al rededor de 10 unidades. Para transportarlas en los bolsillos de la tricota, las puedes envolver con plástico transparente o con papel de aluminio. Obviamente, la única pega es la conservación, aunque te durarán unas tres o cuatro semanas en el refrigerador.