¿Plato grande o plato pequeño?

Cuando salimos a pedalear con nuestro club o grupo, algunas veces nos encontramos a ciclistas que durante sus entrenamientos de comienzo de temporada, o incluso con la temporada ya avanzada, cuando el grupo coge velocidad, utilizan el plato pequeño y piñones de 13 ó 14 dientes durante mucho rato. En estos casos la cadena va totalmente cruzada. No se atreven a poner el plato grande porque piensan que se van a cansar más y es posible que no puedan acabar junto al grupo debido al agotamiento muscular. A la mayoría les falta confianza en sí mismo.

Cadencias y desarrollos
Con este artículo voy a intentar echarles una mano y demostrarles que en muchos de estos casos es mejor poner el plato grande, no sólo por el ahorro de energía al ir menos “atascado” sino también porque poco a poco irás cogiendo fuerza de cara al resto de temporada. Si tú eres uno de ellos, que sepas que es mejor rodar con un 53×21 antes que ir con el 39×15. Tiene más ventajas y beneficios. Por jeemplo, con un 39×15 a 30 km/h vienes dando a los pedales 91 vueltas por minuto en los tramos llanos. Con un 53×21 a 30 km/h das 94 revoluciones por minutos. Es decir, que con la misma velocidad llevas las piernas más alegres y vas menos atrancado. Como consejo, te diré que cuanto más tiempo lleves el plato grande puesto, más fuerza cogerán tus piernas y antes te acostumbrarás a la tensión muscular que ofrece el plato grande.

Tú puedes decirme que de siempre en invierno es recomendable hacer los primeros kilómetros con el plato pequeño. Incluso yo lo digo con frecuencia. Estoy totalmente de acuerdo, pero no me vayas con el plato pequeño a 38km/h dentro del grupo, revolucionado a tope y dando vuelta durante tres segundos para coger inercia y seguidamente estar 5 segundos parado (sin mover las piernas), es decir, pedaleando intermitentemente. Seguro que si eres ciclista sabes a lo que me refiero. Pedaleas para coger velocidad, y cuando ves que te acercas al de delante dejas de pedalear hasta que la velocidad baja un poquito. Vuelves a dar unas pedaladas hasta que vuelves a acercarte al de delante… y así, intermitentemente estás casi toda la ruta. Siento decirte que eso no es entrenar. Eso es enredar.

¿Cuándo tengo que usar el plato grande en invierno?
Siempre que vayas por encima de 30km/h. Has visto que con un desarrollo de 53×21 vas con una cadencia por encima de 90 vueltas por minuto. Si notas que en la parte de delante del grupo te cuesta mucho mantener la velocidad y la cadencia, resguárdate en la parte del grupo donde estés menos expuesto al aire y realiza tu entrenamiento con el plato grande. Juega con los piñones para ir manteniendo la cadencia y la velocidad de cada momento, e intenta que tus piernas no bajen de 90 vueltas por minuto. Por supuesto siempre dentro del rango de pulso que tengas marcado para cada entrenamiento. Es importantísimo respetar los umbrales de trabajo de cada momento. Así que recuerda, cuando en las salidas de principio de temporada, o incluso en plena temporada, el grupo vaya por encima de 30km/h, no pierdas la oportunidad de mejorar tu fuerza muscular y pon el plato grande. Olvídate a esas velocidades del plato pequeño. Poco a poco irás notando que semana a semana mueves con mayor facilidad el plato grande y que vas mejorando en tu entrenamiento.

¡Sé Feliz!

Pedro García es preparador físico
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