Coloca bien tus Calas

De una buena colocación depende la salud de tus rodillas.

La colocación de las calas es un aspecto muy importante para evitar lesiones en las rodillas u otras dolencias musculares a lo largo de toda la pierna. No es algo difícil de hacer, sólo hay que seguir unos sencillos pasos para conseguir todos los beneficios de unos pedales automáticos sin arriesgar nuestra salud.

Lo primero es localizar la segunda articulación del dedo gordo del pie. Es justo la más sobresaliente, donde aparecen los clásicos “callos”. Quédate con este punto.

Ponte la zapatilla y marca en el exterior con un rotulador, sobre la articulación anterior.

Coloca las calas y antes de apretar alíneala con los canales de la suela (lo normal es que estas aberturas se encuentren sobre el eje de simetría de la suela). Ahora alinea los tornillos con la marca del rotulador y apriétalos.

Comprueba que al encajar la cala, la segunda articulación del dedo gordo del pie recae directamente sobre el eje del pedal. Algunos corredores de Rally prefieren adelantar ligeramente la cala para hacer más palanca, a costa de una mayor exigencia muscular.

Aseguráte también de que el pie queda paralelo a la bici.